SALAS BLANCAS

En los años 60 el programa Apolo desencadenó una oleada de implantación de salas limpias, el incremento de tecnología de los circuitos integrados en la industria electrónica provocó también un amplio desarrollo de salas blancas en todo el mundo, ya que las impurezas microscópicas que se depositan en los circuitos son la causa del disfuncionamiento de estos elementos. Las salas limpias han constituído una lucha activa contra la contaminación de partículas.
Paralelamente desde hace algunos años se han extendido a otros campos de la industria, principalmente para responder a riesgos de contaminación bacteriológica, tanto en la industria farmaceútica como en la industria agroalimentaria, industria cárnica, industria láctea, etc., con grados de exigencia sensiblemente diferentes según los productos. También los quirófanos se han de englobar en esta extensión.
Existe en la normativa española que regula tanto los métodos y sistemas de limpieza como los de filtrado de aire, flujo laminar, etc. Queda perfectamente definido en la citada norma el número de partículas por metro cúbico y la concentración máxima en número de partículas en distinto tamaño, permitiéndose una tolerancia solo en un 13% en la desviación del cumplimiento de la referida norma.